domingo, 20 de octubre de 2013

¿QUÉ LES DECIMOS A L@S NIÑ@S?

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 2

Quizá en primera instancia deberíamos preguntarnos qué es la infancia, en un sentido amplio: cómo se sienten, qué necesidades básicas se tienen, cómo se expresan, ritmo del desarrollo, etc... y si logramos hallar respuesta a cada una de estas preguntas, es probable que nos acabemos percatando de hasta qué punto manejamos creencias que nos alejan del concepto de infancia en lugar de acercarnos, como pensar que "l@s niñ@s son crueles" (cuando en realidad suele ser una reproducción de actitudes observadas en su entorno).

La infancia es nuestra primera etapa del desarrollo obviamente, pero también hemos de tomar consciencia de que los derechos que poseemos como seres humanos ya nacemos con ellos, y se encuentran precisamente vertebrados en torno a uno fundamental: el RESPETO.
En nuestra cultura se habla de inocencia y se idealiza en exceso la infancia, entendiéndola como una etapa de "felicidad plena" (por contraste con la vida adulta), y nada más lejos de la realidad. El continuo felicidad/tristeza lo manejamos constatemente y a lo largo de toda nuestra vida, aunque con particularidades propias de cada momento.

LA IMPORTANCIA DE PRACTICAR CON MAYOR FRECUENCIA LA ESCUCHA ACTIVA CON LOS/AS NIÑOS/AS
En cuando a sus sentimientos, tendemos a carecer de empatía hacia niños y niñas con demasiada frecuencia. Cuando nos dicen aquello de "por qué para unas cosas soy pequeño, pero para otras no", lejos de ofendernos deberíamos escucharles y esforzarnos en explicar nuestro punto de vista no como una verdad absoluta, sino como lo que es: nuestro criterio.

Sus necesidades básicas no giran solo en torno al alimento. Las diversas investigaciones en lo referente a la importancia del apego desde el nacimiento, vienen a evidenciar la necesidad de contacto físico y afecto desde el mismo preciso momento del nacimiento.
Os invito a ver un breve vídeo del experimento realizado por Harlow:

CAMBIOS DE PERSPECTIVA SOBRE SUS ACTITUDES
Cuando el desarrollo del lenguaje no les permite expresar sus emociones, lo que nos resta es practicar la observación detenidamente para determinar qué nos comunican a través del lenguaje no verbal (gestos, miradas, sonrisa, etc) o a través de sus habilidades desarrolladas tales como el juego o el dibujo.

En el JUEGO nos podemos ver reflejadas las propias familias, especialmente cuando se reproducen actitudes nuestras, e incluso palabras o expresiones de manera literal.
Es por ello que se hace tan necesario observar detenidamente sus juegos, porque quizá antes de premiar o castigar una conducta que consideramos adecuada o inadecuada, podríamos lograr entender el porqué de su actitud, el motivo por el que hace lo que hace.

En cuanto al DIBUJO tendemos a adelantarnos a lo que realmente quiere expresar al mostrarnos lo que acaba de dibujar. Suele ser muy típico que cuando nos enseñan su dibujo, nuestra respuesta prácticamente inmediata sea "¡qué bonito!....¿qué es?".
El dibujo suele ser utilizado en la infancia como un medio de expresión de aquellos conceptos o ideas que no pueden expresar verbalmente, al hallarse limitados por su propio grado de desarrollo. Por eso sería muy importante que antes de dar por hecho que nos lo enseñan como si fuesen un artista ansioso por mostrar su obra de arte, les preguntemos cómo lo hicieron, si desean explicarnos algo con ello, qué es lo que dibujaron primero, por qué utilizaron tal o cual color, etc... y especialmente les dejemos expresarse con libertad.

Otra consideración importante a tener en cuenta, es que cada vez que formulen una PREGUNTA, aunque sí que es cierto que puede resultar una necesidad de seguir conociendo más en profundidad el mundo que les rodea, en realidad no siempre es con la intencionalidad de esperar respuesta inmediata. Hay ocasiones que con ello están manifestando una duda acerca de la cual están reflexionando, en otras emiten la pregunta desde una perspectiva retórica, es decir, como introducción para que nos interesemos por su posible respuesta.

sábado, 19 de octubre de 2013

VITUS: UNA PELÍCULA SOBRE LAS ALTAS CAPACIDADES



Vitus es un niño aparentemente normal pero del que sus padres van descubriendo poco a poco su gran inteligencia. Desde los seis años toca el piano con virtuosismo y juega al ajedrez con maestría. Finalmente sus padres (Helen y Leo) deciden matricularlo en una escuela de música para gente con grandes cualidades en este ámbito. En cuanto a sus estudios escolares no quieren matricularlo en una escuela de superdotados, pero si debe subir de grado compartiendo clase con alumnos más mayores a los que supera en inteligencia y por lo que debe sufrir las consecuencias.
Todos estos hechos sólo consiguen la infelicidad de Vitus, que sólo siente la felicidad en compañía de su abuelo, interpretado por Bruno Ganz en el papel de un cariñoso e inquieto abuelo apasionado por la aviación y la carpintería.
Con 12 años Vitus decide saltar desde su casa con unas alas para tener un accidente y hacer ver que el golpe en la cabeza le ha convertido en un niño de inteligencia normal. Este hecho sumirá a su madre en una gran depresión y sólo su abuelo descubrirá el engaño, aunque prometiéndole mantener el secreto.
Finalmente el amor por sus padres, su abuelo y su antigua niñera, de la que se siente profundamente enamorado, le llevarán a utilizar su verdadera inteligencia para ayudarles, superando su frustración y asumiendo sus cualidades intelectualidades y la realidad que le ha otorgado la naturaleza.
(Fte: wikipedia)

martes, 15 de octubre de 2013

SUGATA MITRA: CONSTRUIR UNA ESCUELA EN LA NUBE

10 INTERVENCIONES SOBRE EDUCACIÓN ELEGIDAS POR SIR KEN ROBINSON  (3 de 10)
¿Cuál será el futuro del aprendizaje?

Yo tengo un plan, pero para que pueda contarles el plan, debo contarles una historia que prepara el escenario.

Intenté averiguar de dónde procede el tipo de enseñanza que ofrecemos en las escuelas, ¿de dónde procede? Podemos remontarnos al pasado, pero si nos fijamos en la forma actual de enseñar, es bastante fácil darse cuenta de su procedencia. Data de unos 300 años y procede del último y más grande de los imperios. ["El Imperio Británico"] Imagínense intentar controlar el espectáculo, intentar controlarlo en todo el planeta, sin computadoras, sin teléfonos, con datos manuscritos en papel y trasladados en barco. Pero los victorianos de verdad lo hicieron. Lo que hicieron fue increíble. Crearon una computadora global compuesta de personas. Hasta el día de hoy aún está con nosotros. Se llama máquina administrativa burocrática. A fin de que esa máquina funcione, se necesitan muchas personas. Montaron otra máquina para producir esas personas: la escuela. Las escuelas producirían gente que luego se convertirían en partes de la máquina administrativa burocrática. Éstas deben ser idénticas entre sí. Y deben saber tres cosas: deben tener buena caligrafía, porque los datos se escriben a mano; deben saber leer y multiplicar, dividir, sumar y restar mentalmente. Deben ser tan idénticos que si eligen a alguien de Nueva Zelanda y lo envían a Canadá instantáneamente podrá funcionar. Los victorianos fueron grandes ingenieros. Diseñaron un sistema tan sólido que hasta hoy en día nos acompaña, produciendo continuamente personas idénticas para una máquina que ya no existe. El imperio ya no existe, así que, ¿qué hacemos con ese diseño que produce personas idénticas? y, ¿qué haremos después si no vamos a volver a usarlo?

["Las escuelas como las conocemos están obsoletas"]

Ese es un comentario bastante fuerte. Dije que las escuelas, como las conocemos ahora, están obsoletas. No digo que sean inservibles. Está muy de moda decir que el sistema educativo es inservible. No lo es. Está maravillosamente construido. Es solo que ya no lo necesitamos. Está anticuado. ¿Qué tipo de trabajos tenemos hoy en día? Bueno, los empleados ahora son las computadoras. Hay miles en cada oficina. Y hay personas que dirigen los equipos para realizar su trabajo de oficina.
Esas personas no necesitan escribir maravillosamente a mano. Tampoco multiplicar cifras mentalmente. Necesitan ser capaces de leer. De hecho, deben ser capaces de leer con sensatez.

Bueno, eso es en la actualidad, pero ni sabemos cómo serán los trabajos del futuro. Sabemos que la gente trabajará desde donde quiera, cuando quiera, en lo que quiera. ¿Cómo los preparará la enseñanza actual para ese mundo?

Bueno, llegué a todo esto completamente por accidente. Solía enseñar cómo escribir programas informáticos en Nueva Delhi, hace 14 años. Y justo al lado de donde yo trabajaba, había un barrio marginal. Y pensaba, ¿cómo narices esos niños aprenderán alguna día a escribir programas informáticos? ¿O no deberían? Al mismo tiempo, muchos padres, gente adinerada con computadoras, me solían decir: "Ya sabes, mi hijo, creo que es superdotado, porque hace maravillas con las computadoras. Y mi hija... oh, seguro que es superinteligente". Y así sucesivamente. Así que, de repente, pensé: ¿Cómo es que toda la gente rica tiene tantos niños superdotados? (Risas) ¿Qué hicieron mal las personas de pocos recursos? Hice un agujero en el muro fronterizo entre el barrio marginal y mi oficina y coloqué una computadora empotrada solo para ver lo que sucedía si daba una computadora a los niños que nunca tendrían una, no sabían nada de inglés, no sabían lo que era Internet.

Los niños llegaron corriendo. Estaba a un metro del suelo y dijeron: "¿Qué es esto?"

Y dije: "Sí, es..., no lo sé". (Risas)

Dijeron: "¿Por qué lo has puesto ahí?"

Y yo: "Porque sí".

Y ellos: "¿podemos tocarlo?" Yo: "Si así lo desean".

Y me fui. Casi ocho horas más tarde, los encontramos navegando y enseñándose entre sí cómo navegar. Así que dije: "Bueno, eso es imposible, porque... ¿Cómo es posible? No saben nada".

Mis colegas dijeron: "No, es una solución simple. Seguro que uno de tus estudiantes ha pasado por aquí y les enseñó cómo usar el ratón".

Y yo: "Sí, es posible".

Así que repetí el experimento. Me fui a casi 500 km de Delhi a un pueblo muy apartado donde las posibilidades de que pasara un ingeniero de software eran muy remotas. (Risas) Repetí allí el experimento. No había lugar para quedarse, así que coloqué mi computadora, me fui, volví un par de meses después, y encontré niños jugando con ella a videojuegos.

Cuando me vieron, dijeron: "queremos un procesador más rápido y un ratón mejor".

(Risas)

Así que dije: "¿cómo narices saben todo esto?"

Y me dijeron algo muy interesante. Con voz irritada, dijeron: "nos diste una máquina que sólo funciona en inglés, así que tuvimos que enseñarnos inglés para poder usarla". (Risas) Esa fue la primera vez, como profesor, que escuché la palabra "enseñarnos" dicha tan a la ligera.

Aquí podemos echar un vistazo de esos años. Ese es el primer día en "Agujero en la pared" A su derecha hay un niño de ocho años. A su izquierda está su alumna. Ella tiene seis años. Y le está enseñando cómo navegar. Luego por otras partes del país, repetí esto una y otra vez, obteniendo exactamente los mismos resultados que teníamos. [Película: "Agujero en la pared", 1999] Una niña de ocho años diciéndole a su hermana mayor qué debe hacer. Y finalmente una niña explicando en la lengua maratí qué es y dice "hay un procesador dentro".

Así que empecé a publicar. Publiqué en todas partes. Anoté y medí todo, y expliqué: en nueve meses, un grupo de niños a solas con una computadora en cualquier idioma llegarán al mismo nivel que una secretaria en Occidente. He visto que sucedía esto una y otra vez.

Pero tenía curiosidad por saber, ¿qué otra cosa podrían hacer si podían hacer ya tanto? Empecé a experimentar con otras materias, entre ellas, por ejemplo, la pronunciación. Hay una comunidad de niños en el sur de India cuya pronunciación del inglés es muy mala y necesitaban una buena pronunciación, ya que mejoraría sus trabajos. Les instalé un convertidor de voz a texto en una computadora y les dije: "Sigan hablando hasta que la computadora escriba lo que Uds. dicen". (Risas) Y lo hicieron, vean un poco.

Computadora: Gusto en conocerlo. Niño: Gusto en conocerlo.

Sugata Mitra: La razón por la que terminé con la cara de esta joven de allí es porque sospecho que muchos de Uds. la conocen. Ella entró a un centro de llamadas en Hyderabad y puede que los haya torturado por sus tarjetas de crédito en un acento inglés muy claro.

Así que la gente se preguntaba, ¿hasta dónde llegará? ¿Dónde se detendrá? Decidí que destruiría mi propio argumento al crear una proposición absurda. Planteé una hipótesis, una hipótesis ridícula. El tamil es una lengua autóctona del sur y dije: ¿pueden los niños de lengua tamil en una aldea del sur de India aprender la biotecnología de la replicación del ADN en inglés mediante una computadora puesta en la calle? Y pensé: los evaluaré. Obtendrán un cero. Lo dejaré un par de meses, lo voy a dejar un par de meses. Volveré, obtendrán otro cero. Volveré al laboratorio y diré que necesitamos profesores. Encontré un pueblo. Kallikuppam, al sur de India. Coloqué ahí computadoras en el "Agujero en la pared"; descargué todo tipo de cosas desde Internet sobre la replicación del ADN, la mayoría de los cuales yo no entendía.

Los niños llegaron corriendo, dijeron: "¿qué es todo esto?"

Así que les dije: "Es de gran actualidad, muy importante. Pero todo está en inglés".

Ellos dijeron: "¿Cómo podemos entender esas palabras inglesas tan grandes y los diagramas y la química?"

Para ese momento, había desarrollado un nuevo método pedagógico, así que lo apliqué. Les dije: "No tengo ni la más remota idea". (Risas) "Y, de todos modos, me voy". (Risas)

Los dejé un par de meses. Obtuvieron un cero. Les hice una prueba. Volví después de dos meses y los niños aparecieron y dijeron: "No hemos entendido nada".

Así que me dije: "¿qué esperaba yo?" Les dije: "Está bien, pero ¿cuánto tiempo les llevó decidir que no habían entendido nada?

Ellos dijeron: "No nos hemos dado por vencidos. Lo vemos todos los días".

Así que le dije: "¿Cómo? No entienden estas pantallas y se quedan mirándolas durante dos meses? ¿Para qué?"

Una niña que se ve en este momento, levantó la mano y me dijo en inglés y tamil deficiente: "Bueno, aparte del hecho de que la replicación indebida de la molécula de ADN provoca enfermedades, no hemos entendido nada más".
Así que los puse a prueba. Tengo una imposibilidad educativa, de cero a 30 % en dos meses, bajo el calor tropical, con una computadora bajo el árbol en un idioma desconocido haciendo algo que se adelanta una década a su tiempo. Absurdo. Pero tenía que seguir la norma victoriana. El 30 % es un fracaso. ¿Cómo puedo hacer que aprueben? Tengo que conseguir 20 puntos más. No podía encontrar un profesor. Lo que sí encontré fue una amiga que tenía una hija de 22 años, contable, y que jugaba con ellos todo el tiempo.

Así que le pregunté a la chica: "¿Puedes ayudarme?"

Ella me dijo: "Claro que no. No tuve ciencias en la escuela. No tengo ni idea de lo que hacen bajo ese árbol durante todo el día. No te puedo ayudar".

Le dije: "Te diré qué. Usa el método de la abuela".

Ella me dice: "¿Qué es eso?"

Le dije: "Ponte de pie detrás de ellos. Cada vez que hagan algo, solo di 'bueno, vaya, ¿cómo hicieron eso? ¿Cuál es la siguiente página? Cielos, a su edad yo nunca podría haber hecho eso'. Ya sabes lo que hacen las abuelas".

Ella hizo eso dos meses más. Los resultados subieron a 50 %. Kallikuppam había alcanzado a mi escuela control de Nueva Delhi, una escuela privada rica con un profesor capacitado en biotecnología. Al ver ese gráfico sabía que hay una forma de nivelar el campo de juego.

Aquí está Kallikuppam.

(Niños hablando) Las neuronas... comunicación.

Tengo el ángulo equivocado de la cámara. Es solo material de aficionado, pero lo que ella decía, como pudieron entender, era sobre las neuronas, con sus manos así, y decía que las neuronas se comunican. Con 12 años.

Entonces, ¿cómo serán los trabajos? Bueno, ya sabemos cómo son hoy. ¿Cómo será el aprendizaje? Sabemos cómo es hoy, niños inmersos en sus teléfonos móviles por un lado yendo a regañadientes a la escuela llevando sus libros con la otra mano.

¿Cómo será mañana? ¿Será que ya no tendremos que ir a la escuela? ¿Podría ser que, en el momento en que necesiten saber algo, lo pueden averiguar en dos minutos? ¿Podría ser?... una pregunta devastadora, una pregunta que me planteó Nicholas Negroponte... ¿podría ser que nos estemos dirigiendo hacia o tal vez estemos en un futuro en el que el conocimiento es obsoleto? Pero eso es terrible. Somos Homo sapiens. El conocimiento, eso que nos distingue de los simios. Pero véanlo de esta manera. A la naturaleza le llevó 100 millones de años hacer que los simios se irguieran y se convirtieran en Homo sapiens. Nos costó sólo 10 000 años hacer obsoleto el conocimiento. Qué logro es esto. Pero tenemos que integrar eso en nuestro propio futuro.

El estímulo parece ser la clave. Si se fijan en Kuppam, si se fijan en todos los experimentos que hice, simplemente decía: "Guau", saludando al aprendizaje.

Hay evidencia de la neurociencia. La parte reptil de nuestro cerebro localizada en el centro, cuando se siente amenazado, apaga todo lo demás, se apaga la corteza prefrontal, la parte del aprendizaje, apaga todo eso. Los castigos y los exámenes son vistos como amenazas. Tomamos a nuestros niños, les hacemos apagar sus cerebros y luego les decimos: "Funciona bien". ¿Por qué crearon un sistema así? Porque se necesitaba. Hubo una época en la Edad de los Imperios en que se necesitaba a aquellas personas que pudieran sobrevivir bajo amenaza. Cuando se está en una trinchera solo, si uno puede sobrevivir, está bien, aprobado. Si uno no lo logró, no aprobado. Pero la Edad de los Imperios se acabó. ¿Qué sucede con la creatividad en nuestra época? Tenemos que desplazar el equilibrio de la amenaza al placer.

Volví a Inglaterra en busca de abuelas británicas. Puse avisos y documentos que decían: Si Ud. es una abuela británica, si tiene banda ancha y una cámara web, ¿me podría regalar una hora de su tiempo a la semana? Conseguí 200 en las primeras dos semanas. Conozco más abuelas británicas que nadie en el universo. (Risas) Se llaman la Nube de Abuelas. La Nube de Abuelas se sienta en Internet. Si hay un niño con problemas, lanzamos una abuela. Ella aparece en Skype y ordena las cosas. Las he visto hacerlo desde un pueblo llamado Diggles en el noroeste de Inglaterra, al interior de un aldea en Tamil Nadu, India, a casi 10 000 km. Lo hace con un solo gesto antiquísimo. "Shhh". ¿De acuerdo?

Vean esto.

Abuela: No me puedes atrapar. Díganlo Uds. No me puedes atrapar.

Niños: No me puedes atrapar.

Abuela: Soy el hombre de jengibre. Niños: Soy el hombre de jengibre.

Abuela: ¡Bien hecho! Muy bien.

SM: ¿Qué está pasando aquí? Creo que lo que tenemos que mirar es al aprendizaje como el producto de la autoorganización educacional. Si se permite que el proceso educativo se autoorganice, entonces surge el aprendizaje. No se trata de hacer que el aprendizaje ocurra. Se trata de dejar que suceda. El profesor pone en marcha el proceso y luego se pone de pie de nuevo con asombro y observa como el aprendizaje ocurre. Creo que a eso apunta todo esto.

Pero, ¿cómo lo sabremos? ¿Cómo vamos a llegar a saberlo? Bueno, intento construir estos Entornos de Aprendizaje Auto-Organizados. [EAAO] Son, básicamente, Internet de banda ancha, colaboración y estímulo colocados juntos. He intentado esto en muchas escuelas, muchos años.

Ha sido probado en todo el mundo y los profesores dan una suerte de paso atrás y dicen: "¿Surge por sí mismo?"

Y yo: "Sí, surge por sí mismo". Y ellos: "¿Cómo lo sabes?"

Y yo: "No creerás qué niños me lo dijeron y de dónde son".

Aquí hay un EAAO en acción.

(Niños hablando)

Este está en Inglaterra. Él mantiene la ley y el orden porque, recuerden, no hay un profesor cerca.

Chica: El total de electrones no es igual a la cantidad total de protones - SM: Australia Chica: dándole un neto positivo de carga eléctrica negativa. La carga neta de un ión es igual a la cantidad de protones en el ión menos el número de electrones.

SM: Una década por delante de su tiempo.

Son EAAOs, creo que necesitamos un plan de estudios de grandes preguntas. Ya han oído hablar de eso. Saben lo que eso significa. Hubo un tiempo en el que los hombres y mujeres de la Edad de Piedra solían sentarse, mirar al cielo y decir: "¿Qué son esas luces parpadeantes?" Construyeron el primer plan de estudios, pero hemos olvidado estas preguntas maravillosas. Lo hemos reducido a la tangente de un ángulo. Pero eso no es lo suficientemente atractivo. La forma de decírselo a un niño de nueve años es: "Si un meteorito fuera a chocar con la Tierra, ¿cómo saber si chocará o no?" Y si él dice: "Bueno, ¿qué?, ¿cómo?" Uds. dicen: "Hay una palabra mágica. Se llama la tangente de un ángulo" y lo dejan en paz. Él va a averiguarlo.
Así que aquí hay un par de imágenes de los EAAOs. He probado preguntas increíbles. "¿Cuándo comenzó el mundo? ¿Cómo terminará?", a niños de nueve años. Esta es sobre qué sucede con el aire que respiramos. Esto lo han hecho los niños sin la ayuda de ningún profesor. El maestro solo plantea la cuestión y luego retrocede y admira la respuesta.

¿Cuál es mi deseo? Mi deseo es que diseñemos el futuro del aprendizaje. No queremos ser repuestos de una gran computadora humana excelente, ¿verdad? Así que tenemos que diseñar un futuro para el aprendizaje. Y tengo que... esperen, tengo que decir esto correctamente, porque, ya saben, es muy importante. Mi deseo es ayudar a diseñar un futuro de aprendizaje mediante el apoyo a los niños de todo el mundo aprovechando su asombro y su capacidad de trabajar juntos. Ayúdenme a construir esta escuela. Se va a llamar la Escuela de la Nube. Va a ser una escuela donde los niños se adentrarán a aventuras intelectuales impulsados por las grandes preguntas planteadas por sus mediadores. La forma en que quiero hacerlo es construir una instalación donde pueda estudiar esto. Es una instalación que prácticamente no tiene personas. Solo hay una abuelita que gestiona la salud y la seguridad. El resto es de la nube. La nube enciende y apaga las luces, etc., etc., todo se hace desde la nube.

Pero los quiero para otro propósito. Pueden hacer Entornos de Aprendizaje Auto-Organizado en casa, en la escuela, fuera de la escuela, en clubes. Es muy fácil de hacer. Hay un gran documento producido por TED que les dice cómo hacerlo. Si lo desean, por favor, por favor háganlo en los cinco continentes y me envían los datos, entonces voy a ponerlo todo junto, moverlo a la Escuela de la Nube, y crear el futuro del aprendizaje. Ese es mi deseo.

Y una última cosa. Los llevaré a la cima del Himalaya. A 3600 m , donde hay poco aire, donde una vez empotré dos computadoras en el Agujero en la Pared y los niños acudían allí. Y había una niña que me seguía.

Y yo le dije: "Sabes, quiero darle una computadora a todos, a todos los niños. No sé, ¿qué debería hacer?" Y yo estaba tratando de tomar una foto de ella discretamente.

De pronto levantó la mano, así, y me dijo: "Hazlo".

(Risas) (Aplausos)

Creo que fue un buen consejo. Seguiré su consejo. Dejaré de hablar. Gracias. Muchas gracias. (Aplausos) Gracias. Gracias. (Aplausos) Muchas gracias. ¡Guau! (Aplausos)

sábado, 12 de octubre de 2013

DISINCRONÍA MOTRIZ: ACTIVIDADES PARA TRABAJAR LA MOTRICIDAD FINA

Podemos llegar a cometer la equivocación de pensar que todas aquellas habilidades que en la actualidad desempeñamos con total destreza son tarea sencilla en su adquisición.
Nada más lejos de la realidad.
En el caso concreto de la adquisición de la motricidad fina, se requiere haber pasado por un proceso (de varios años de duración) donde se va combinando el propio desarrollo cognitivo de cada niño/a y su progresiva puesta en práctica de manera habitual y cotidiana.
Un aspecto muy importante a considerar siempre va a ser el respeto por el ritmo de desarrollo del niño/a, así como de sus particularidades concretas, como puede ser el caso de las altas capacidades intelectuales, donde habitualmente (aunque no en todos los casos) debido probablemente a un ritmo asincrónico en su desarrollo, puede llegar a sorprendernos que niñ@s tan brillantes en algunas áreas puedan llegar a tener tan poca destreza motriz (fina o gruesa), lo cual puede desencadenar en una destreza torpe a la hora de ejecutar la escritura, haciéndola incluso poco legible.

Es por ello que voy a proponer algunos enlaces que puedan apoyarnos en el entrenamiento (siempre divertido ;) ) de las diversas habilidades motrices finas.

 

(Enlace también disponible en Aprender y DIvertirse... ¡¡TODO EN UNO!!)


lunes, 7 de octubre de 2013

UNA EXPERIENCIA EN PRIMERA PERSONA: ALTAS CAPACIDADES EN LA VIDA ADULTA

**Experiencia autorizada a ser difundida en este blog por el autor de la misma. (vía AMUACI)

Lo sé desde los 21 años*, año en el que un fuerte cuadro depresivo me llevó a la consulta de un psicólogo clínico. Afortunadamente, me encontré con un buen profesional que fue capaz de percibir el problema.  Y, siempre afortunadamente, supo orientarme adecuadamente. Pero hasta que recibí esa ayuda, la primera, créanme que el recorrido fue duro (por desconocido) aunque ahora a mis cincuenta años lo recuerde hasta incluso con simpatía.
Desde luego a quien nada puedo reprochar es a mis padres, personas sin formación psicopedagógica para entender nada de lo que me sucedía, pero a quienes sí puedo acusar de dejadez profesional y falta de formación adecuada es a todos los profesores que tuve hasta entonces.
Y no crean que la EGB,  que por cierto no acabé (característica frecuente en los jóvenes ACI), la hice en un colegio público de provincias sin recursos. Fue en un centro concertado del movimiento de renovación pedagógica Rosa Sensat en Barcelona, un colegio pro-catalanista donde no se daba religión en horario lectivo, teníamos asignaturas como Cinema (recuerdo haber visto El acorazado Potemkin y Viaje alucinante y haber rodado películas en 8mm) y Dança (mi profe era Salvador Mel·lo el que, en 1982, organizó la coreografía del acto inaugural del Mundial de Fútbol en el Nou Camp) y convivía perfectamente el catalán con el castellano en las asignaturas sin problemas.
Era un claustro políticamente comprometido con el catalanismo, cosa que me parece lógico y perfecto en Catalunya, y que puso en marcha un modelo educativo adaptado a las, supongo, lagunas que detectó en el «modelo convencional» nacionalcatólico. Pero ni siquiera en este colegio se preocuparon de las Altas Capacidades Intelectuales .
Posiblemente nadie se preocupaba de eso a finales de los sesenta y setenta. Todos los profesores usaban una frase muy socorrida para explicar nuestro problema no es tonto pero no estudia. Y así daban (y todavía dan) por zanjada la atención individualizada que por su profesión se les exige.
—¿Qué hacemos con el niño? —preguntó mi padre — al tutor, docente y experto profesional ante el desastre académico que se avecinaba.  —Pues mándelo a la FP y a mí qué me cuentan  —sentenció el tutor— harto de mi caso.
Y así empecé la bendita FP (bendita por lo que de estabilidad laboral me dio muy pronto) en un instituto hispano-francés de Barcelona y luego en el Politécnico de Cartagena. Y tampoco ningún profesor, ya en los ochenta y en la pública, se molestó en hacer su trabajo bien. Recuerdo tan sólo a dos con agrado pero ninguno quiso dedicarle tiempo a averiguar nada… pésima estadística.
Eso hizo que iniciara un intuitivo y vital acercamiento al Conocimiento (así, en mayúsculas) de forma autodidacta (método de aprendizaje habitual en gente con Altas Capacidades ). Los primeros libros comprados por mí para leer lo que me diera la gana sin más asesoramiento que mi propia intuición fue a los catorce años y, a los dieciséis, empecé a leer El País diariamente.  Antes tenía la costumbre de coger los voluminosos tomos del diccionario Sopena y leer palabras raras o cogía libros «de mayores» (afortunadamente mi padre era un gran lector y la casa estaba llena de libros) y me dedicaba a copiarlos en una libreta o a máquina de escribir.
Por aquél entonces mis endebles inquietudes intelectuales se centraban en los ovnis, la parapsicología y la ciencia ficción aunque muy pronto fui derivando hacia libros relacionados con la Astronomía, la Ciencia en general y la Historia. Supongo que será fácilmente comprensible qué puede sucederle a cualquier persona cuando vive internamente una fuerte contradicción entre lo que él aprecia y considera válido (lecturas personales) y lo que le obligan a hacer y que rechaza por inútil (la materia del colegio): que surge un fuerte conflicto mental que puede degenerar en diversas somatizaciones, agresividad e incluso en una fuerte depresión (consecuencia de una atención educativa inadecuada en los jóvenes ACI).
Y aquí creo que se produce uno de los momentos críticos (si no el peor) de estos sujetos. Porque una somatización en la adolescencia puede derivarlos hacia infinidad de direcciones erróneas: drogadicción, agresividad irracional, huida… y aquí es donde creo yo que me salvé al aparecer un psicólogo que me hizo el test WAIS (Wechsler para adultos) y me ubicó en la famosa campana de Gauss: tenía 136 de CI en la escala verbal y 151 en la escala manual. Eso me situaba (y me sitúa) en un Cociente global de 145, lo que significa que ando por encima del 99,8650% de la población mundial. Es decir que, como yo o por encima de mí, sólo hay un 1,35 por mil de humanos.
Pero este país no es un país apto para estos perfiles. No se sabe qué hacer con ellos. Mientras que en otros países se les busca, selecciona y prepara para ofrecer algún tipo de servicio a la comunidad o a la nación, favoreciendo su integración (el individualismo es una característica en nosotros), aquí son personas molestas que entorpecen la convivencia con sus comentarios y «les cuesta integrarse», como suelen argumentar los que le rodean . Y entonces acabamos acentuando el individualismo o mediocrizándonos para ser aceptados por el grupo (los niños ACI terminan ocultando sus Altas Capacidades para ser aceptados o se aíslan completamente de la sociedad).
La única forma de reajustar esa profunda contradicción existencial es conociendo lo que ni los profesores ni el Estado supieron ofrecerme ni a mí ni al 90% de chavales ACI no detectados que hay actualmente escolarizados en el sistema educativo español: un diagnóstico. Un sujeto ACI prácticamente se cura en cuanto recibe La Noticia. Conocer qué nos sucede obra como un gigantesco bálsamo. Queda todo explicado tanto a él como a la familia.
Yo, tras el diagnóstico y cuando ya me había largado de casa (decisión que recomiendo porque permite una construcción personal sin injerencias no deseadas), decidí profundizar en mí mismo a través de un durísimo y caro psicoanálisis que me llevó unos cinco años. Sé que este tipo de terapia no está bien vista por muchos profesionales de la psicopedagogía pero los fármacos que me proponían como alternativa no me parecía una respuesta inteligente y yo lo que quería era precisamente eso: respuestas inteligentes. Y créanme que, para un ACI, un psicoanálisis es esclarecedor. Más bien podemos decir que este tipo de terapia, con un alto componente de comprensión intelectual abstracta y metafórica, encaja como un guante con nuestras personales características mentales.  Se pase o no por un psicoanálisis lo cierto es que, una vez reajustado mentalmente de adulto, la vida común y cotidiana en este país lleno de mediocres es demasiado sencilla para nosotros.
Es tal la simpleza mental que nos rodea que resulta demasiado fácil hacer fáciles las cosas difíciles… siempre y cuando, claro está, no intentes cambiar un entorno que lo último que quiere es eso, cambiar. Simplemente, aprovéchate del bajísimo nivel intelectual y formativo de tu país. Eso sí, sufriendo en silencio el problema, como las hemorroides.
Yo solo me he lanzado a contarlo cuando ya a mis cincuenta años coincidí en unas jornadas de altas capacidades con un viejo amigo que me contó el problema que tenía con su hijo. Fue entonces cuando, animado por él, decidí salir del armario, verbalizarlo y echar una mano a todos los que se encuentren en su situación.
Fíjense en mi impecable recorrido académico en el sistema educativo español gracias a la desinteresada colaboración de los profesionales que me atendieron: sin EGB, con una triste FP superior y con ninguna de las tres carreras empezadas terminadas (Empresariales, Turismo y Geografía e Historia).
Y, a pesar de ese ridículo expediente académico, fíjense lo que he podido hacer sin ayuda de ningún profesor ni educador en este país de mediocres: profesor de FP en enseñanza reglada recién cumplidos los veinte años y, más adelante, director responsable de la FPO y del control de calidad ISO9001 en el centro (sin ser economista), periodista/locutor en informativos de Cadena COPE y redactor en Diario 16 (sin licenciatura de periodismo), autor de trabajos de investigación histórica publicado en revistas especializadas y tres libros de Historia (sin ser historiador) y, lo que es más sorprendente, ponente en un congreso internacional de Filosofía en la Complutense, organizado por la Sociedad Académica Española de Filosofía, con una tesis «autodirigida» sobre un trabajo de investigación propio relacionado con el isomorfismo de los sistemas complejos (sin ser físico ni filósofo ni contar con el apoyo de ningún catedrático) que lleva usándose desde 2000 como bibliografía en varias universidades españolas sin yo conocer, siquiera, a los profesores que diseñan las programaciones… que ya tiene mérito en el país del comadreo.
¿La solución? no os creáis donde os han encasillado ni la frase «eso no puedes hacerlo». Es mentira. Tened en cuenta que el tejido social español (el anglosajón trabaja de otra forma) está plagado de personajillos que, una vez han accedido al poder, se blindan impidiendo la entrada de peligrosos revisionismos. Así, los gremios/amigotes pactarán estrictas condiciones para que no entréis (títulos, recomendaciones, influencia…) bloqueando a todo el que haga peligrar su estabilidad social aun a costa de cierto inmovilismo socioeconómico.
Y aquí los ACI hacen mucho daño… ponéis en evidencia su capacidad. Por eso España, casualmente, no cuenta con protocolos de detección de individuos con altas capacidades aunque sí los hay de inofensivos futbolistas.
Pero que el sistema o vuestro país no os quiera no implica que vosotros debáis autodestruiros ni aceptar donde os encasillen. No sois unos enfermos inadaptados. Cread vuestra propia línea existencial. Diseñad vuestro modelo, de lo que sea, y dedicadle vuestra vida a ello. Las horas, días, años… pasará sin daros cuenta.

jueves, 3 de octubre de 2013

PREVENIR EL FRACASO ESCOLAR

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 1

Pese a que cada vez con mayor frecuencia tendemos a hacer nuestra la expresión "más vale prevenir que curar", sigue existiendo una elevada tendencia a curar y no tanto a prevenir.
Si nos remitimos a las campañas para promocionar la salud y la vida sana, podremos detenernos a observar que poseen como objetivo fundamental que cada persona tome para sí la responsabilidad que le corresponde sobre la propia salud. Se le dota al individuo por tanto de un papel activo, responsable, sobre su propio bienestar físico: consuma pescado, frutas y verduras, modere el consumo de azúcares y de alimentos con grasas saturadas, practique ejercicio (físico y mental) de manera regular, etc.
Toda esta información va por tanto destinada a incidir en factores de prevención porque son muchísimo menos costosos que la intervención propiamente dicha... y nos hemos de referir no solo a costes económicos o materiales, sino especialmente cognitivos y emocionales.

Resulta mucho menos complicado crear un buen hábito que destinar posteriormente esfuerzo en romper uno que ya se haya instaurado. Tomemos como referencia el hábito de fumar: se le preguntamos a una persona que nunca ha fumado acerca de lo que le cuesta mantenerse sin adquirir dicho hábito, probablemente la respuesta sea que nuestra pregunta le parece absurda... El hábito instaurado es el de no fumar.

¿QUÉ ES EL FRACASO ESCOLAR?
En primera instancia, hemos de incidir en dos vertientes al respecto del rendimiento:
- Rendimiento del alumnado
- Rendimiento del sistema educativo

En el primer caso, tiende a existir un reduccionismo en favor de un resultado único: las notas. De esta forma, si un@ alumn@ no se esfuerza, pero saca buenas notas, se puede tender a considerar (errónamente) que no existe fracaso, lo cual nos remite inexorablemente a la otra vertiente: el fracaso del sistema educativo.
Por sistema educativo no hemos de entender que nos estamos refiriendo meramente a profesionales de la docencia, sino a todas y cada una de las personas que formamos parte de la comunidad educativa, es decir, TODOS Y TODAS incluyendo por supuesto al alumnado, puesto que no debemos olvidar el papel activo y protagonista que cada alumno y alumna tiene en su propio aprendizaje, por lo que deberían tener mayor capacidad a la hora de tomar decisiones importantes para ell@s relativas a cómo se produce su propio proceso de aprendizaje.
Por tanto, la prevención del fracaso escolar requiere un ejercicio de reflexión profundo: qué podemos hacer cada un@ de nosotr@s, a título personal, es la responsabilidad que deberíamos asumir en primera instancia.

FACTORES DE FRACASO ESCOLAR
(1) Fomentar más la comprensión de aquello que se estudia en la escuela en lugar de la mera memorización de contenidos a los que no se les encuentra ningún sentido. Promover por tanto el aprendizaje significativo, entender para qué se aprende lo que se aprende, la utilidad en la vida cotidiana.

(2) Para ello es de vital importancia respetar el momento del desarrollo y los ritmos de aprendizaje de cada niñ@ en particular y de manera individualizada. Ni exceso de información, ni defecto.

(3) El estudio no puede convertirse en un método de castigo: no enviemos a nuestros hijos e hijas a su habitación a estudiar cuando consideremos que se han portado mal.

(4) El estudio no necesita premios externos. Cuando se comprende el motivo y la utilidad de lo que se estudia, cuando se recibe el reconocimiento externo por un trabajo bien hecho y cuando la metodología aplicada resulta amena y divertida, el proceso de aprender resulta reforzante en sí mismo.

(5) Entender que una cosa es la obligatoriedad de educarse hasta una edad determinada como garantía de un acceso a la educación para cada individuo, y otra muy diferente, entender el estudio como una obligación impuesta día a día... el estudio ha de ser un placer, no una tortura.

miércoles, 2 de octubre de 2013

LAS CLAVES DEL ENRIQUECIMIENTO EDUCATIVO: OBSERVAR, PREGUNTAR Y DESTERRAR MITOS

Cuando desde las familias recibimos un informe en el que se nos notifica que nuestr@ hij@ tiene altas capacidades, probablemente la primera sensación que recorre todo nuestro ser es la duda.
Por un lado no nos suele pillar por sorpresa, al fin y al cabo, ya nos habíamos percatado de que es diferente, pero cuando existe algún tipo de confirmación más formal, no deja de ser un tema que en cierta forma nos asusta un poquito.
¿Lo habré estado haciendo bien? ¿qué pasos debo dar ahora? ¿qué pasa con el colegio? ¿se tomará alguna medida al respecto?... y si es así ¿qué medidas serán las más adecuadas?

Lo cierto es que aunque conocer a otras familias que se encuentren en situaciones similares, las respuestas a cada pregunta que nos vayamos formulando, solo está en nuestra propia experiencia. Nadie más nos puede aportar qué es lo más adecuado a desarrollar con nuestr@ hij@. Y acertada es la premisa de que lo que vale para un@, no vale para tod@s,  por tanto, en las altas capacidades intelectuales no lo iba a ser menos.

Aún así, quizá podamos proponernos una serie de pasos comunes, aunque a continuación cada persona lo desarrolle de manera individualizada.
Si alguien lleva un tiempo siguiendo este blog, ciertamente no le pillará por sorpresa lo que voy a decir ;)
1º) OBSERVAR
Solo mediante observación podremos determinar no solo qué tipo de talento es en el que destaca, sino además, con el que más disfruta.
A partir de ahí, podemos empezar a establecer las bases de su posterior aprendizaje: utilizar ese talento y ese disfrute como trampolín para el resto de aprendizajes. Ayer mismo lo volvía a repetir para el alumnado de psicología en Oviedo: si a un niño se le dan muy bien las construcciones, permítele acceder a la lectura construyendo él mismo las letras y las palabras.
2º) PREGUNTAR
Un grave error que solemos cometer (y me incluyo) es el de creer que conocemos a la perfección lo que nuestr@ hij@ necesita. Pero nos olvidamos de la parte más importante: preguntarle de manera abierta qué es lo que prefiere, qué es lo que le gusta, sin añadir ningún tipo de preferencia por nuestra parte. En definitiva, practicar la escucha activa.
¿Sabéis por qué he puesto entre paréntesis que me incluyo? Porque hace unos días tuve la primera en la frente. Solía ser una acérrima detractora de los deberes para casa, y de que lo que un niño con AACC necesita como parte de su enriquecimiento curricular, no es que si termina las sumas le den 50 más.
Pues bien, ¿sabéis qué me explicó mi hijo de 7 años? Que a él le encanta hacer deberes, y que le encanta que le manden más trabajo en el cole cuando sabe que es capaz de hacerlo bien.
Por eso, insisto: preguntemos a l@s niñ@s qué es lo necesitan, no antepongamos nuestras opiniones de "expertos" a las suyas, al menos en lo que a su propia vida se refiere.
3º) DESMITIFICAR
Urge romper toda la gran cantidad de mitos que siguen manteniendo gran parte de la educación tradicional (al menos en España).
Vamos a empezar poco a poco, gracias a este artículo:




Cinco mitos de la educación tradicional que han sido derribados por la investigación educativa actual, pero que se resisten a abandonar la práctica educativa. Si eres pecador, arrepiéntete y purifica tus clases con la penitencia incluida después de cada pecado:

- Pecado 1: A la gente no le gusta aprender.

   El principal presupuesto del que parte la educación tradicional es que a las personas no les gusta aprender, por eso hay que obligarlas, controlarlas, vigilarlas y evaluarlas para que lo hagan.

Penitencia: a las personas les encanta aprender, de hecho todas lo hacen continuamente, dentro o fuera de una universidad o escuela. Lo que no les gusta es estar sentadas seis horas sin poder moverse y escuchando a alguien hablar de forma monótona sobre un tema que no les interesa.  La única forma de solucionar esto es haciendo las clases más participativas, empoderando a los alumnos sobre su propio proceso educativo y dejándoles que decidan, en la medida de lo posible, el contenido de la asignatura y el modo en que quieren aprenderla.

- Pecado 2: “Si no comprendes ahora por qué tienes que tienes que aprender esto, algún día lo entenderás”.

   Esa era la respuesta habitual de mis profesores cuando me enseñaban algo que para mí carecía de sentido aprender. La mayoría de esas cosas, por no decir todas, jamás las necesité y ni siquiera las hubiera recordado en el caso de haberlas necesitado. Si muchos profesores fuesen realistas, reconocerían que sus alumnos olvidan una semana después del examen cualquier contenido que no tenga relevancia o sentido para ellos. El protagonista del aprendizaje debería ser el alumno, sin embargo son otros los que deciden por él qué tiene que estudiar y cómo.

Penitencia: el único aprendizaje real es el aprendizaje significativo, es decir, el que tiene sentido para el alumno, el que le aporta valor de algún modo. En vez de esperar ingenuamente que la motivación del alumno se adapte a un contenido impuesto externamente, adapta tus clases (material, métodos, canales de comunicación…) a los intereses de tus alumnos. ¿Por qué canales se comunican y aprenden habitualmente tus alumnos? ¿Teléfono móvil, redes sociales, foros de internet? Adáptate a eso. ¿Qué materiales les resultan más interesantes? Si toda la sociedad va a pasos agigantados hacia una cultura más audio-visual, no tiene sentido que la educación priorice sistemáticamente lo textual entre sus materiales. Escuchar o leer palabras es solo una forma de aprendizaje entre muchas.

- Pecado 3. “Nos tiene que dar tiempo a ver todo el temario”.

   Muchos profesores consideran (muy ingenuamente) que el futuro laboral y el desarrollo humano de sus alumnos están en riesgo si no consiguen meter con calzador todo el temario de su asignatura. No se puede ir por la vida sin saber hacer derivadas, conocer el autor de Tiempo de silencio o comprender qué es el imperativo categórico kantiano.

Penitencia: fomenta el auto-aprendizaje. La educación tradicional es una educación orientada a contenidos, que ya están cerrados, determinados y estáticos, pero en la época de Google… Nuestros alumnos necesitan una educación orientada a habilidades, por ejemplo aprender a buscar, seleccionar, evaluar, comunicar y compartir información relevante dentro de una asignatura. Es más importante enseñar a aprender, que enseñar un contenido concreto, del que muchas veces se olvidan una semana después del examen.

- Pecado 4. “Aquí se viene a aprender, no a divertirse”.

   El cerebro es un órgano diseñado evolutivamente para aprender intencional o espontáneamente en toda situación y contexto. Sólo hay dos formas de evitar que un cerebro aprenda: estresándolo o aburriéndolo. La educación tradicional se ha especializado en construir el entorno más efectivo para aburrir a un cerebro.

Penitencia: asume de una vez que es imposible aprender si uno se está aburriendo. ¿Cómo se divierte un cerebro? Experimentando, equivocándose, consumiendo contenido de su interés, participando activamente en la creación de algo, interaccionando con otros cerebros, sintiéndose parte de un grupo… Ya que un educador trabaja con cerebros, ¿estás utilizando la abundante investigación reciente sobre el cerebro para enriquecer tus clases?

- Pecado 5: Un examen escrito mide tu conocimiento.

   Un examen escrito mide exclusivamente conocimiento teórico o conceptual, la capacidad memorística y las habilidades lingüísticas (expresión verbal, argumentar, redactar…), es decir, habilidades antaño importantes que han perdido mucho peso tanto en el mercado laboral como en la sociedad, y en casi todo los ámbitos dela vida en general.

Penitencia: diseña tus clases para que los alumnos entrenen y desarrollen habilidades prácticas que van a necesitar en un mundo laboral en permanente cambio, donde los conocimientos se quedan obsoletos enseguida y es necesario un aprendizaje permanente. No se trata de abandonar definitivamente el examen escrito, sino de combinarlo con otros métodos para desarrollar y evaluar habilidades prácticas, tales como trabajar en equipo, aprender por uno mismo de manera permanente, ser creativo o comunicar una idea de manera efectiva. No se trata de “ser creativo” en abstracto, o de enseñar a trabajar en equipo sin más. No vas a dejar tu asignatura de lado para enseñar competencias suaves (soft skills), sino que vas a integrarlas en y al servicio de tu asignatura.

   La educación tradicional tiene muchas cosas útiles y muchas obsoletas. Los sistemas educativos van a sufrir muchos cambios en los próximos años, pero los educadores no podemos esperar para generar ese cambio en nosotros mismos. 

martes, 1 de octubre de 2013

LA EDUCACIÓN ALTERNATIVA

"¿Tiene la infancia la educación que se merece? Esta en el fondo es la gran pregunta teniendo presente que el mundo no va bien. Y para cambiar esa dinámica perniciosa, para poder cambiar el mundo, lo primero que habría que cambiar es la educación.
Hay en Asturias dos colegios homologados por la Consejería que son cooperativas de familias. Son espacios con vocación transformadora; porque como escuelas abiertas también aspiran a ser el espejo en el que pueda mirarse la enseñanza pública.
Utilizan un sistema pedagógico diferente, que consiste en aprovechar la disposición cognitiva que es innata en los niños. No se trata de estudiar: el propósito consiste en aprender, sin que el hecho de ir a la escuela suponga ningún esfuerzo. Porque allí, nos dicen, se les enseña a conocer... se les enseña a hacerlo por sí mismos."
Javier Cancho (Asturias Semanal - TPA)

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